domingo, 11 de octubre de 2015

Hábito

III.
HÁBITO

Levantándose de un salto lo aplastó
mientras aún latía en el suelo

:- ¡No creas
que es tan difícil!- me dice-

existen cálculos precisos, maneras de
establecer la distancia necesaria

para arrancarnos el cuerpo de cuajo.
Tan sólo un pequeño salto bastará

para poder desprendernos.

Sostenida y
en cuclillas, a varios pasos del suelo,

aletea inestable con las dos piernas abiertas.
Con sus dos pequeñas alas.

:- Voy a mirarte

el tiempo justo
para coger fuerzas y volver a saltar y aún

mirarte a los ojos.

Y así viene dejando uno
tras otro su cuerpo en pie

y huyendo en desbandada

:- Puedes probarlo,

de veras que no resulta tan difícil
establecer la distancia y velocidad de escape suficientes

para que continúes poniéndonos
una y otra vez a tu propio alcance.





("Por este borde". Jezabel Seijas)

sábado, 10 de octubre de 2015

Hábito

II.
HÁBITO

Un ding dong ding suena
mientras atravieso la puerta, recuerda

el sonido de aviso
de una estación de metro.

Algo cae y queda en el suelo
minúsculo y boqueando. Se escucha

una cuenta atrás femenina y mecánica.

Es solo cuestión de tiempo,
minutos apenas.

Pienso fugazmente que una vez tuve un cuerpo
o al menos algo parecido a un cuerpo

y ahora queda aquí a mis pies (con cada boqueo fuerza
algo parecido a un gesto) yo

intento empujarlo con un pie y repta
y se sacude entre estertores

mientras se aleja bombeando en seco y mueve
algo parecido a cuatro pequeñas patas.



("Por este borde". Jezabel Seijas)

viernes, 9 de octubre de 2015

Hábito

I.
HÁBITO

Vivo en un cubo para tus ojos
esta voz breve como toda cobertura.

Descalza dentro de este cubo
esperando a anunciarme.

Ahogo un pájaro en mis manos:
he cosido sus alas a cada uno de mis tobillos.

Sobre una mesita mínima hay un vaso
donde guardo mi dentadura.

La pongo en la boca hincando
una rodilla en el suelo.

Por la única puerta posible
aparezco doble.

El pecho descubierto.
Las palmas hacia arriba.

Sea entonces cuando arroje el pájaro,
muerto a mis pies.



("Por este borde". Jezabel Seijas)

jueves, 8 de octubre de 2015

Retorno

III.
TRONO

Tenemos suficientes medios
para crecer como un cáncer.

Tenemos una lira hecha de nuestro propio
vientre
y hasta esta trompeta desafinada
para salvarnos.

Lo tenemos todo más que premeditado:

para fingirnos, truco tras truco, todos,
pulsando esta cuerda que nos arrastra
y nos hace sonar sobre un lenguaje prestado.

Incluso nos hemos establecido sobre esta distancia inútil,
con esta cuerda que suena y aquí nos une
de ombligo a ombligo,

y vamos dando vueltas en círculo perfecto
como animales amaestrados,
ejecutando este baile sin convicciones, dejando

vibrar el aire con golpes secos
que nos hacen saltar hacia atrás y aquí nos dejan
congelando nuestra imagen con cada golpe
y así sostenidos
nota tras nota.



("Por este borde". Jezabel Seijas)

miércoles, 7 de octubre de 2015

Retorno

II.
TRONO

Tiene esta lira hecha de su propio
vientre
y una trompeta desafinada para salvarse, viene
cubriendo este hábito.

Recuerdo que una vez extendió hacia nosotros dos dedos como ramas e
incluso que llegó a balbucear algo sobre sus dos dedos.

Ahora, sin embargo, habla y se oferta

como esos charlatanes de las pelis de vaqueros
con un remedio infalible y aquí

se agita

y sigue moviendo sus manos negras como ramas,
dejando
vibrar el aire como un pulso seco

con un breve desplazamiento, dejándose

sostenido
en solo una nota.




("Por este borde". Jezabel Seijas)

martes, 6 de octubre de 2015

Retorno

I.
TRONO

Tiene una pequeña lira hecha de mi propio vientre
y una trompeta desafinada para salvarme:

llega

cubierto de un hábito,

dejando vibrar el aire con un pulso seco
como un breve desplazamiento o dejando

así sostenida

solo una nota.





("Por este borde". Jezabel Seijas)


lunes, 5 de octubre de 2015

San Jorge y el Dragón

III.
SAN JORGE Y EL DRAGÓN
[ESCALA DEL DRAGÓN]

Nos deslizamos sobre una escala dada de antemano.
Reducidos hasta un lugar mínimo aparecemos
dispuestos a ser observados como si fuéramos algo nuevo
o digno de sorpresa.

Nos aplicamos sobre una medida humana
para después poder extraernos de la misma
según vamos devorando la realidad,
rápidamente y antes de acotarla, sucediendo,

simplemente
(ahí abajo, en el fondo: donde la vida
todavía no se piensa a sí misma ni necesita de sótanos
para contenerse).

En todas partes y al mismo tiempo,

brotando y desplazándonos,


concluyendo y abriéndose con la misma precisión.




("Por este borde". Jezabel Seijas)

domingo, 4 de octubre de 2015

San Jorge y el Dragón

II.
SAN JORGE Y EL DRAGÓN


Y suponiendo que podemos agarrarnos a algo siempre decimos,

lanzando una y otra vez la voz,
como quien continuamente arrojara una moneda
a la espera de un resultado fiable sobre el tapete,
anticipando cualquiera de sus resultados

menos uno.

Y entonces un borde alrededor de esas palabras, como un ojo,
se planta ante nosotros
y suponiendo que pudiéramos agarrarnos a algo intentamos decirnos.

Pero por esta vez bajando,
retrocediendo la voz

o sin llegar a creérnoslo del todo.




("Por este borde". Jezabel Seijas)

sábado, 3 de octubre de 2015

San Jorge y el Dragón

I.
SAN JORGE Y EL DRAGÓN

Hablamos de argumentar lo que nos sucede.

Hablamos de argumentar parte de la vida,
para crear una descripción que nos ayude a sostenernos

y a partir de ahí

detenernos de nuevo
cuando nuestro movimiento se convierta en algo rígido y repetitivo.

Asomándonos al borde mismo de ese movimiento.
Sospechando un límite
para esas palabras.



("Por este borde". Jezabel Seijas)

viernes, 2 de octubre de 2015

La cinta transportadora

III.
LUGAR DE LAS PARCAS
[LOCUS]



:- Sitúanos a una distancia prudencial de tu propia certeza.
Comenzaremos a cerrar todos los posibles escapes de tu cuerpo.
A asegurar cualquiera de tus caídas, previstas o no.

Sitúanos, pues, siguiendo un guión estricto,
permitiendo que lo que queda detrás de ti
extienda una mano a todo lo que sigue cayendo de nosotros.

No mediaremos palabra, ya sabes,

después de acostumbrarnos a tus palabras
quedará tan sólo este lugar.

:- Y aquí quedará pues, y ofrecido al saqueo.



("Por este borde". Jezabel Seijas)

Ilustración: Phil Hale.


jueves, 1 de octubre de 2015

La cinta transportadora

II. LUGAR DE LAS PARCAS
[CARNE]



Puedo disfrazarte con la carne de algún otro.

Algo propio, a fin de cuentas, empuja y se mueve
desde los otros,
disimulado entre una maraña de hilos.

Paso a paso, repetición tras repetición,
acabaré por automatizar ese movimiento.
Lo incorporaré, lo sellaré sobre mi cuerpo
hasta confundirlo con éste:
hasta acabar por anudarte hilo
sobre hilo, sobre hilo,

crisálida.



("Por este borde". Jezabel Seijas)

Ilustración: Deih